Yolanda Estrada

Pasión por mi familia, mi país, mi ciudad y la política.

Y para que no pare el espectáculo, sacan un autobús dantesco, manipulado, canallesco, insultante y antidemocrático…. Y le llaman ‘tramabús’

Y para que no pare el espectáculo, sacan un autobús dantesco, manipulado, canallesco, insultante y antidemocrático…. Y le llaman ‘tramabús’

Mientras España empieza a remontar. Los españoles nos vamos dando cuenta de la recuperación económica en nuestro país.  Mientras el mundo aplaude la política llevada a cabo por el gobierno de España. Y mientras unos pocos se dedican a trabajar por el interés de todos los españoles. Otros han decidido contribuir a un espectáculo dantesco, manipulado, canallesco, insultante y antidemocrático.

En este gran “circo” también contribuyen algunos de los “tuyos”. En su medida. Dentro de su parcela. En el ámbito de su poder local o control. Conspirando, alimentando odios, siendo sectarios. Con un objetivo claro. Aferrarse a su sillón. Triste, amigos. Muy triste.

Pero este es el espectáculo de una parte de la clase política actual. Sin distinciones. Sin siglas. Todos los que participan es este show son iguales. Ya sean del PP, PSOE, CIUDADANOS, ERC o PODEMOS. Iguales. Por abajo. Iguales porque los bajos fondos, las alcantarillas de la política, lo putrefacto hace que todos se fundan en un mismo roedor. Y a todos los demócratas nos dé asco.

Hoy podría escribir sobre otro poder. El judicial. Sobre decisiones contradictorias. No avaladas. O sobre testificales que hoy mismo se estarán produciendo en macrojuicios con condenados desde hace más de siete años, pero que necesitan una sentencia. Una sentencia y muchos titulares y fotos. Amigos, hoy, podría escribir sobre esto. Pero no me da la gana hablar de lo que otros han decidido que hablemos.

Hoy, como siempre, escribiré sobre lo que me preocupa. Principalmente. Sobre ese espectáculo antidemocrático, televisado, que vulnera derechos fundamentales y libertades públicas y se ha paseado por la vía pública, financiado con el dinero de todos los españoles.

Ese autobús con tintes venezolanos, justiciero, ilegal y cuya presencia y presentación demuestra el vil objetivo de Pablo Iglesias y su panda. Es un aviso a navegantes. Ellos son la ley, la justicia y la verdad. Quienes no compartamos su ideario único. Podremos estar condenados a ser exhibidos públicamente.

Ese es el concepto de libertad y democracia de estos rancios comunistas. Actuando desde la ilegalidad, vulnerando las ordenanzas municipales de Madrid y con absoluta impunidad. Y, casualmente, con la ayuda de algún tribunal y algún juez han contribuido a amortiguar tal escándalo.

Y ellos siguen con su bochornoso espectáculo. Y los españoles seguimos otros tantos bochornosos espectáculos. Y los medios de comunicación. Informando. Pero España sigue avanzando. A pesar de todo. De todo y de muchos.

PODEMOS sigue tocando esa música que nos recuerda tristemente tiempos pretéritos. Casi cien millones de muertes por ese comunismo falso y corrupto. Pero que sonaba bien. PODEMOS aplaude a esos países donde no hay libertad. Donde no se puede ser libre para pensar. Y por eso fomentan mucho ruido y música para no pensar e intentar “robarnos” nuestra libertad.

CANALLAS. Si, canallas porque quienes justifican a un Canalla como Otegui y su banda, son canallas. Pero pasean un autobús con la imagen de personas que no han sido condenadas por nada y ni siquiera cuestionadas por matar a nadie. Muchas de esas personas, ni siquiera están siendo juzgadas por nada. Tiempos pasados. Miedo y muerte.

Malditos ejecutores peligrosos de sentencias dictadas por ellos mismos. ¡Qué peligro!

Fomentan el odio. La división. La separación, El sectarismo. La intolerancia. Representan los valores más antidemocráticos de una sociedad herida. Herida por el eterno tema que les sitúa a ellos y a otros, todos los días, ante los medios de comunicación. ¡Basta ya!

¿Y esto es hacer política? Los políticos deben dedicarse a resolver los problemas de las personas. Deben proponer. Defender. Y ejecutar decisiones pensando en todos. En la mayoría. La política debe ser ese espacio de tolerancia y respeto. De pluralidad. Y de representatividad. Y nunca debería ser el caldo de cultivo peligroso de odio y división que un día se llevó por delante a casi cien millones de personas en el mundo. Y, hoy, otros tantos sufren por la “grandiosidad” del comunismo bolivariano que se alimenta de la pobreza de todos y del pensamiento único impuesto. Con pena de cárcel para quien no lo asuma.

¡Basta ya! Estamos hartos. Todos. De políticos que “viven” de la política y no hacen su trabajo. Todos. De centro, derecha, o izquierdas. A todos nos repugna el uso indebido del dinero público con fines diferentes al de la representación honesta y el trabajo por las personas.

Este autobús calificado como “tramabus” representa todo lo contrario de lo que es la política deseada por la inmensa mayoría. Representa lo contrario a la democracia.

Desde mi humilde opinión. El PSOE también se equivoca en su crítica. ¿De verdad es tan importante criticar que Felipe González esté al lado de Bárcenas? ¿De verdad es eso lo que importa? Lo realmente importante, indignante y, si me lo permitís, incluso ilegal, es condenar sin sentencia a nadie. Ejecutar la pena con la publicidad de sus rostros, sean quienes sean, y decidir quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Una “panda” de impresentables que deberían estar trabajando por todos los españoles.

Y los de Ciudadanos se llevan las manos a la cabeza. Otra vez demostrando su doble moral. Ellos son los cooperadores necesarios de tal barbaridad política. ¿De qué se sorprenden los justicieros naranjas? Pero que tengan cuidado. Mañana sus caras pueden estar ahí.

No dudo en absoluto del sentir democrático del partido de Albert Rivera y muchísimo menos dudo de la inmensa mayoría de sus cargos orgánicos y públicos. Pero, de lo que estoy absolutamente segura, es de que los votantes de Ciudadanos son personas moderadas y demócratas. Decepcionadas. Pero demócratas y respetuosas.

Ciudadanos debe contemplar este esperpento antidemocrático como un aviso a navegantes. PODEMOS es el reflejo de lo que ellos exigen día si y día también sólo a un partido político. Sólo al PP. Y esto empieza a asustar.

Hoy he querido escribir sobre lo que me importa. Como siempre. Y lo que me importa es defender el estado de Derecho, la moderación en la sociedad, el respeto y la honestidad en la política.

El juego sucio es para quienes no tienen nada más que ofrecer. Y este mensaje va para todos. Solo los sucios juegan sucio. Intentar ser felices, amigos.

Gracias.

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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