Yolanda Estrada Madrid

Diputada por el Partido Popular en la Asamblea de Madrid.

PRIMARIAS (I): Mucho ruido y pocas nueces

PRIMARIAS (I): Mucho ruido y pocas nueces

La actualidad política manda y en esta ocasión coincide con un capítulo que pretendía reflexionar desde mi Rincón. La necesidad o no de establecer el proceso de primarias como el sistema óptimo y regenerador de los partidos políticos. Dada la importancia del tema, he decidido dividirlo en dos artículos. Este primero en el que analizaré la forma de vendersepartidos políticos de izquierdas a este proceso frente a otros. Y el siguiente, en el que analizaré el fondo de esa necesidad.

Esta semana leí que el líder y candidato del PSOE anunciaba que si él preside el próximo Gobierno de España, exigirá por ley, que todos los partidos políticos tengan la obligación de seguir este proceso para designar a sus candidatos a la presidencia del Gobierno.

De la misma manera, llevamos meses oyendo a CIUDADANOS, e incluso exigiendo al Partido Popular, que, para llegar a acuerdos con ellos, el PP debe usar como fórmula de designación de sus candidatos el proceso de primarias.

Ambos partidos, uno socialista y el otro de tendencia “socialista-progresista”, como ellos mismos se definen,  actúan como siempre hace la izquierda en nuestro país: Dando clases de moral a los demás e interviniendo en nuestro ámbito de libertad. Así actúa la izquierda y así lo hacen PSOE y CIUDADANOS. Esa libertad que nos ampara a todos, también lo hace a las formaciones políticas y sus militantes. ¿o es que los militantes del PP somos idiotas?. ¿los militantes del PP no sabemos mejorar nuestra participación? ¿los militantes del PP estamos incapacitados por no ser de izquierdas? Eso es lo que la izquierda mal concebida por este nuevo proyecto socialista que encarnan Pedro Sánchez y Albert Rivera deben pensar de quienes somos del  PP.

Pero se equivocan. En el PP sabemos abrir nuestro partido a la participación, bastante más que ellos. Y en nuestro partido existe libertad y pluralidad. Y,  por último, el PP no sólo se sustenta con la fuerza de un  líder como ocurre en Ciudadanos (Albert Rivera) o con dos, como en el PSOE (Sánchez y Susana Díaz). El PP tiene muchos líderes (Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Alfonso Alonso, Alberto Núñez Feijoo, Cristina Cifuentes, Esperanza Aguirre, Maria Dolores de Cospedal, Fernando Martínez Maíllo, Javier Arenas, Pablo Casado….) y tiene tantos líderes porque hay proyecto que les une y principios.

Pero vuelvo a esas absurdas clases de procesos democráticos de la izquierda socialista, volvamos a ese intervencionismo que pone en práctica el  ya tópico típico “haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”.

Los partidos políticos deben ser democráticos desde que en 1978 aprobamos nuestra Constitución y la ley que los regula así lo exige, por lo tanto no deberían generarse dudas sobre si un partido político como el PP es o no democrático. Esa duda nos asquea y ofende a los demócratas.

Otra cuestión es el proceso elegido. Las primarias, en esencia, deberían significar la contraposición de varias posturas defendidas por diferentes candidatos dentro del mismo partido. Es curioso que ninguno de los candidatos presidenciables del PSOE o de Ciudadanos hayan sido elegidos bajo este sistema.  ¿Curioso o es casi imposible que ninguno tuviera rival? Quizás la segunda opción es la más próxima la realidad y la que más se acerca a las “designaciones divinas” que tanto critican.

¿Cuántos personas deben avalar una candidatura en cada partido aludido?

Mientras el PSOE necesita un 5% de avales de sus 195.000 afiliados, es decir, 9.700personas que firmen una posible candidatura; CIUDADANOS ha decidido bajar del 10% que exige en elecciones autonómicas o municipales a un 2% de sus 25.500 afiliados para ser candidato a la presidencia del Gobierno, es decir, 510 firmas de militantes.

¿Qué ha sucedido? Ni Pedro Sánchez ni Albert Rivera han tenido a ningún rival que alcanzase ese número de avales y pudiera competir con ellos.

Cualquiera que lea estos números pensará que en el PP para ser candidato a la presidencia del Gobierno de España y siendo un partido con 800.000 afiliados, el número de avales que se requiere es casi imposible de conseguir. Estoy segura que mucho pensaréis que ser candidato en el PP es imposible y eso hace que estos partidos y otros que no menciono exijan al PP que hagan primarias.

Pues aquí es donde está la mayor incongruencia de esta historia.

El PP solo exige que para que un militante pueda ser candidato a la Presidencia del Gobierno tenga 100 avales. 100 entre 800.000 afiliados!! Es decir, la exigencia para que hubiera otro candidato que compitiera con Mariano Rajoy a ser presidenciable es mínima. No es ni el 5% del PSOE, ni el 2% de Ciudadanos, ni el 1%. Hablamos del 0,0125%.

¿Alguien me puede explicar cuáles son las lecciones de participación y transparencia política que pretende impartir la izquierda al PP? Hay que contarlo mil veces para que se entere todo el mundo, incluidos los medios de comunicación y periodistas afines a ambos candidatos que no se molestan ni en escuchar ni en leer, sólo en “promover” candidatos, partidos y fobias.

Los números cantan por sí mismos y con ellos llego a las siguientes conclusiones:

1.- La izquierda socialista sigue tratando a los ciudadanos como si fuéramos ignorantes al exigir para los demás lo que jamás ellos han sido capaces de hacer bien.

2.- Los socialistas siguen queriendo asomar su “patita” intervencionista para arrancar los aplausos fáciles de aquellos que jamás han conocido la verdad y limitando libertades con el apoyo de muchos grupos mediáticos.

3.- Ambos partidos de centro izquierda evitan los problemas que este proceso pudiera generar manteniendo la actitud de preferencia del “aparato sobre los militantes”, escondido bajo el tupido velo de las palabras que suenan bien. Obviando y callando así los problemas internos que dicho proceso puede provocar y encontrándose los militantes de sus partidos con imposiciones del aparato tanto en el PSOE como en Ciudadanos. Hechos tan flagrantes como el caso reciente de Tomás Gómez en Madrid o de Borrell en el año 98, y hoy la candidata socialista por Ávila o la candidata de Ourense y muchos más son un claro ejemplo. Esta semana, además,  hemos conocido la polémica y la  impugnación en Toledo del que fue candidato a candidato por CIUDADANOS.

Conclusión. Mucho ruido y pocas nueces. Con los números en la mano y todo blanco sobre negro, resulta que la fórmula por la que opta libremente el Partido Popular no sólo es tan democrática como las primarias, sino que, además, es bastante más participativa que la del PSOE y CIUDADANOS. La diferencia es que los partidos “socialistas” siempre quieren imponer su criterio sobre los demás y el PP siempre ha respetado lo que decida cada cuál con un único límite, la democracia y la libertad.

Aunque todo es mejorable, empecemos por contar la verdad.

Gracias,

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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