Yolanda Estrada

Pasión por mi familia, mi país, mi ciudad y la política.

Por estas cosas y otras como estas, quiero presidir el PP de Pozuelo. Ofrezco ilusión, compromiso, esfuerzo y lealtad… ¿Quién se apunta conmigo? Vente. Pozuelo merece la pena

Por estas cosas y otras como estas, quiero presidir el PP de Pozuelo. Ofrezco ilusión, compromiso, esfuerzo y lealtad… ¿Quién se apunta conmigo? Vente. Pozuelo merece la pena

Desde 1992 he vivido la política como parte fundamental de mi vida. Unas veces desde dentro y otras desde fuera, pero siempre defendiendo las ideas y proyectos que representa mi partido, el PP.

Y esa defensa la he hecho, a veces, teniendo una opinión contraria al criterio mayoritario. Pero siempre bajo el paraguas de la libertad que el PP ofrece a sus afiliados.

En aquellos años, ningún joven del PP (NNGG) participábamos en política pensando que íbamos a vivir de ello.  Ni mucho menos. Como yo, muchísimos jóvenes estudiábamos, trabajábamos y, en nuestro tiempo libre o en aquel que le robábamos a los amigos y a nuestra familia, salíamos a defender nuestras ideas. A la calle. A abrir la calle al centro-derecha. Defendíamos una manera de hacer política distinta. Cercana. Moderna. Sin complejos. Y con lealtad y compromiso a nuestro partido.

Con los años, la política ha ido abriendo el camino contrario y metió a los políticos en sus despachos. Despachos de “padrinos”. Políticos que ya no pisaban la calle. Que no hablaban con los vecinos. Ni con los afiliados. Con nadie. Solo mandaban y ejercían influencia. Y lo peor, no escuchan.

Políticos que no quieren reflexionar ni reconocer errores y que buscan la justificación de sus propios malos resultados culpando a los demás. Con esta mierda de equipo poco podía hacer. Y, peor aún, políticos que en vez de pensar en la gente y en el Partido, piensan en ellos. Politiqueros. Políticos que se cargaron la política y que ya tienen poco que aportar.

Este actual marco de política, que llevamos arrastrando ya demasiados años, hace que muchos españoles sientan un desarraigo profundo de la buena política. En mi partido, el Partido Popular, también pasa. Ha supuesto la pérdida de ilusión de muchos afiliados que no han encontrado respuestas, ni respeto ni acción política en muchos territorios. Y esto tiene que cambiar. Está cambiando y hay que defender el servicio público del PP.

En Pozuelo, además, todo esto ha sido elevado a la enésima potencia.

El PP de Pozuelo está en pleno proceso asambleario. Y creo que hay que modificar algunas cosas. Sobre todo aquello que pienso que se puede mejorar. Aquello que nos está perjudicando. E intentaré que todos los afiliados y simpatizantes se vuelvan a sentir plenamente representados por nuestras siglas.

Es imposible que todos pensemos lo mismo sobre todos los temas. Imposible. Nosotros no somos palmeros de pensamientos únicos. Aquí no hay dogmas de fe. O no debiera haberlos. El PP siempre ha defendido la libertad. El debate. La modernización. Y siempre nos ha tocado ir puerta a puerta y explicar a los ciudadanos nuestro proyecto. Y ese es el camino que tenemos que recuperar.

Evidentemente, sin ilusión  no podremos transmitirla. Sin compromiso no podremos convencerlos. Y sin esfuerzo poco podremos recuperarlos.

Y, menos aún, sin el apoyo de los afiliados.

Pozuelo de Alarcón es un municipio muy importante. Con un presente y un futuro brillante. Con una realidad social y económica que merece la pena defender. Pozuelo debería ser esa referencia en política de modernidad, valores, principios y defensa de nuestra Constitución. Y estoy segura que, desde el PP, podemos trabajar para conseguirlo. Porque el PP siempre ha sido clave en nuestro municipio y debe seguir siéndolo.

Es cierto que puede parecer extraño que alguien que no vive de lo público, como es mi caso, decida meterse en este proceso electoral. Pero siento a mi partido. Y hoy, quizá, más todavía que cuando decidí incorporarme a él hace 25 años.

Me consta que muchos de vosotros tenéis la misma sensación que yo. Muchos habéis perdido la ilusión o la esperanza. Pero las cosas se pueden cambiar. Y podemos hacerlo juntos.

Siempre he defendido que hay que cambiar lo que no vale y mantener lo que vale. Mantenerlo siempre que sea positivo. Hay que seguir apostando por ello. Y en Pozuelo hay gente válida.

Yo hablo de renovación. Es verdad. Pero apuesto por una renovación integradora. Desde la unidad del partido, pero con objetivos diferentes. Con medidas regeneradoras. Con controles. Con mayor transparencia. Con diálogo. Con participación. Creo que el PP de Pozuelo puede dirigirse de otra manera.

Tenemos que recuperar la confianza. Tenemos que recuperar la ilusión. Y yo me ofrezco, con toda humildad, a trabajar por ello. Y no iré sola. Iré con un equipo que tiene la misma ilusión que yo. Y que están convencidos, como yo, de que podemos mejorar.  Pero queremos más. Vente. Pozuelo merece la pena.

Supongo que no seré la única candidata. Supongo que pronto sabremos quienes más quieren intentar representarnos. Pero os aseguro que, por mi parte, no habrá guerra alguna. Mi única intención es defender propuestas, proyectos y un modelo de partido en el que creo firmemente.

Mi puerta está abierta para dialogar siempre. Para escuchar. Y para responder o aclarar.

El PP de Pozuelo bien merece una reflexión y un nuevo rumbo. Y yo quiero participar en este nuevo proceso.

yolandaestrada326@gmail.com

Muchas gracias.

 

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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