Yolanda Estrada

Pasión por mi familia, mi país, mi ciudad y la política.

Otegi es un canalla por mucho que le aplaudan separatistas y radicales de Unidos Podemos e intenten lavar su imagen

Otegi es un canalla por mucho que le aplaudan separatistas y radicales de Unidos Podemos e intenten lavar su imagen

Esta semana las noticias políticas me llevan a la reflexión. No pienso referirme a la foto en Caracas de Albert Rivera y menos aún a la polémica de una bandera ilegal e inconstitucional que tantos artículos y opiniones ha despertado. Tampoco quiero referirme a la constante injerencia por parte de algunos jueces en la vida política, aunque pronto lo haré. No me referiré a las medidas “milagrosas” que contra la corrupción escuché enumerar a Albert Rivera este fin de semana. No.

Hoy quiero hablar de libertad. Pero LIBERTAD con mayúsculas. Quiero escribir para que no olvidemos nunca que la libertad es un bien que debemos proteger todos. Y que esa libertad sólo se consigue defender desde la moderación política. Desde el convencimiento de unos principios claros y unos valores éticos. Libertad.

La semana pasada contemplé aterrorizada la imagen en un Parlamento democrático  de un DELINCUENTE que apretó el gatillo, que indujo al asesinato, que secuestró y que participó en la amenaza constante terrorista en España. Un auténtico canalla. Arnaldo Otegi. Fue recibido por los políticos separatistas catalanes en la casa de todos los catalanes. Fue aplaudido por los separatistas y por los afines a UNIDOS PODEMOS. Sentí tanto asco y tanto temor que hoy he decidido hablar de esta gentuza.

Milito en el Partido Popular desde el año 1992. Tengo 42 años. No viví la Guerra Civil. Tampoco he vivido ni en el País Vasco ni en Navarra. Sin embargo mi interés en la política me ha hecho conocer cómo han vivido numerosos compañeros vascos y navarros su libertad.

Recuerdo que en una reunión con quien fue Delegado del Gobierno en Madrid, Javier Ansuátegui, nos dijo que por muchos escoltas que él llevara todos los días sabía que si un día ETA decidía matarle, lo haría. Apretaría el gatillo y le mataría. Nuestra vida es como una ruleta rusa.

Sus palabras me impactaron. Recuerdo cómo Arancha Quiroga y otros compañeros vascos de Nuevas Generaciones del PP venían a Madrid y salíamos a tomar algo , ¿cómo decían? Respirar libertad. De esto no hace tanto, queridos amigos.

Luego fui elegida concejal en mi ciudad. Pozuelo de Alarcón. Años 2003-2007. Y recuerdo que nos daban instrucciones de seguridad para que revisáramos los bajos de los coches, tomáramos medidas de precaución. Todos los concejales de España  estábamos en el punto de mira de los asesinos. ¿Sabéis quien arrancaba mi coche todos los días? Mi padre. Yo no lo sabía y un día le pillé y le pregunté por qué lo hacía y me respondió que él ya había vivido lo suficiente. Y yo, amigos, era una privilegiada. A mí no me acobardaron y como a mí, tampoco lo hicieron a más de 60.000 concejales en toda España. De aquel entonces. Sobre todo PP y PSOE. Ese bipartidismo que apesta. Algunos deberían lavarse la boca y haber pisado calle en aquellos años.

En al año 2011 dejé mi acta como concejal. Y decidí apoyar a mis compañeros de partido en Navarra y luego, en 2015, en el País Vasco. Porque allí sigue sin haber libertad. Sigue existiendo el miedo a que tu nombre aparezca en una lista electoral. Así que presté mi nombre para que el PP pudiera presentar listas en dos municipios radicales. Y como yo, muchísimos afiliados y diputados/senadores del PP lo llevan haciendo elección municipal tras elección municipal.

Y el CANALLA  de Otegi se pasea por las instituciones democráticas como un héroe. Y los separatistas y radicales de UNIDOS PODEMOS, le reciben. Y los demócratas nos sentimos tristemente traicionados.

Pienso en Gabriel Cisneros, Javier Rupérez, Jose Antonio Ortega Lara. En Gregorio Ordóñez. Enrique Casas. Fernando Múgica. Pienso en todas las personas que ha matado ETA. Todas las víctimas. Pienso en nuestro recordado y llorado concejal Miguel Ángel Blanco. Pienso en aquella petición de toda la sociedad española para que liberaran a Miguel Ángel Blanco. Y recuerdo cómo apareció y cómo murió. Y se me hace un nudo en la garganta. Cuántos españoles lloramos aquel mes de julio de 1997. ¡Cuántos!

Y hoy uno de esa banda de asesinos es recibido en un Parlamento español. Es aplaudido y tildado como “preso político”, “hombre de paz”. Y hoy no entiendo como el PSOE en Cataluña se negó a estar con la Víctimas cuando ese sinvergüenza pisaba una institución democrática. Hoy siento pena, asco y miedo. Miedo a la radicalidad que apretaba el gatillo y miedo a la radicalidad de los que aplauden a estos asesinos. Miedo a volver a los tiempos en los que la libertad era un privilegio de unos pocos, pero que gracias a muchos hoy la tenemos garantizada.

En la moderación está la libertad.  Y desde la libertad que jamás consiguieron arrebatarme digo alto y claro, Otegi eres un grandísimo CANALLA y quien piense lo contrario, que se lo haga ver, por favor.

Gracias.

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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