Y llegó el día de las elecciones generales. Y los españoles hablamos.

Democracia en estado puro. Los españoles hemos elegido un panorama político marcado por la dificultad de constituir un gobierno estable, donde unos tendrán, como siempre,  la difícil tarea de sacar a España adelante y otros, como siempre, la fácil tarea de cuestionar, criticar y poner palos en las ruedas al partido ganador.

Algunos han querido cuestionar el bipartidismo, la estabilidad y la armonía que ha reinado en nuestro país en los últimos 36 años. Han ganado, sin duda. Y ahora España tiene una difícil situación. Han conseguido su objetivo. Y ahora, ¿qué?

Esto es lo que hemos querido y tenemos que respetarlo, tenemos que aceptarlo. Pero es obvio que hay posiciones más cómodas y otras más incómodas. Deducir qué partidos están en una u otra posición es fácil, lo difícil será admitir que esto nos perjudica a todos.

Los españoles hemos decidido y  el Partido Popular  es el partido más votado, con más de siete millones de votantes. Pero, sin duda, otros muchos han decidido que el PP lo tenga difícil. El PP no ha convencido a los suficientes españoles para gobernar con tranquilidad.

Muchos han optado por formaciones que no van a gobernar, que no aspiraban a gobernar y que en su ADN no está gobernar ni tomar decisiones con otros partidos demócratas. Unos sólo saben hacer demagogia, mentir, hablar de “corrupción” y “desigualdades”,  escondiendo su deseo político de alcanzar la igualdad en la miseria y la corrupción al estilo leninista o chavista. Muchos españoles han sido “seducidos” por un mensaje lleno de mentiras. Sólo espero que el tiempo les abra los ojos y se den cuenta de qué han elegido. Esta Nueva Casta que se divide en varios grupos parlamentarios para “pillar” más dinero de todos los españoles. Esta Nueva Casta que dice que van a renunciar a supuestos privilegios para sus diputados pero que son privilegios inexistentes desde  2012, ya que fueron anulados con el PP en el gobierno. Esta Nueva Casta de neocomunistas ha obnubilado a muchos.

Otros, aunque no han sido tantos como los esperados, han optado por formaciones ambiguas que lo único que atraen es más inestabilidad al mapa político. Ahora si, ahora no. Ahora me abstengo. Ahora lidero un pacto de Estado. Ahora dicen que no apoyarán a quien pacte con los de Podemos. Ahora piden que el presidente del Congreso no sea del PP, ¿de Ciudadanos quizás? Como hicisteis en mi tierra en Murcia, votando con Podemos. Estos “emergentes” no ha dudado en pactar con Podemos en muchos municipios españoles y alguna que otra Diputación. Por eso, quizás, ello les ha pasado factura. Los españoles no somos tan tontos.

Y, por fin, nos queda el PSOE o nos quedaba…., con sus peores resultados electorales.

Los españoles lo hemos elegido así. Algunos prefieren ver los toros desde la barrera, desde un plató o un titular y otros entran a torear, incluso, jugándose la vida.

El PP tiene la difícil tarea de conseguir mantener la estabilidad en nuestro país. Los españoles han castigado al PP y no le han dado mayoría suficiente para gobernar. Han votado  a partidos como Ciudadanos o Podemos que o no quieren asumir ninguna responsabilidad y solo quieren mantener su “postureo político” o su único objetivo es conseguir el poder absoluto sin los demás. De una forma u otra, el PP lo tiene y lo tendrá difícil.

Si, finalmente, hay un Presidente de Gobierno con apoyos suficientes en la investidura; si alguno obtiene mayor número de síes que noes, el gobierno que le tocará presidir no lo tendrá nada fácil. Un Congreso multicolor, pero con una mayoría clara aunque minoritaria y un Senado con mayoría absoluta del PP.

Tengo claro que el objetivo debe ser la estabilidad. Por eso, la persona elegida  deberá conseguir ese objetivo. El  más importante. El que afecta de lleno a nuestra economía. A muchos no les gusta hablar de políticas económicas, pero la economía mueve un país. Es su eje principal. Para generar trabajo, para crear riqueza, para mantener el Estado del Bienestar (educación, sanidad, pensiones), para prestar servicios sociales… Sin estabilidad, la economía puede volver a sufrir un varapalo importante que, más pronto que tarde, todos lamentaremos.

Tarea arduo complicada, sin duda. Pero repito, es lo que hemos elegido.

¿Todos los candidatos a presidentes están preparados para lograr esa estabilidad?  Yo creo que no. Necesitamos a un Político de Estado. Alguien que piense en todos, en vez de pensar sólo en unos pocos o en una mayoría, como decía algún slogan. Precisamos un Presidente más tolerante que beligerante. Un presidente más responsable que vanidoso. Un Presidente que sea capaz de trabajar más que de recibir tantas alabanzas.

Estas cualidades sólo las posee, a mi modo de ver y en la ensalada de partidos políticos actuales, Mariano Rajoy. Podría haber sido perfectamente otro Felipe González. Pero hoy no hay otro. Es él. Sin duda. Y ojalá, por el bien de todos, lo consigamos. Luego, vendrá todo lo demás. Habrá tiempo para criticar, para proponer, para cambiar, para reformar, para renovar. Habrá tiempo. Y yo también opinaré. Porque el mensaje de los españoles ha sido claro. Pero ahora es el momento de hablar de estabilidad y de gobierno y es el momento de que todos nos demos cuenta de la importancia de ello.

Estamos en días festivos. No quiero seguir hablando de política. Mañana será el último día de este año. Quiero agradeceros que hayáis dedicado minutos de vuestro tiempo para leerme. Compartiendo o no mis argumentos. Pero desde el respeto que siempre casi todos me habéis mostrado. En el Año 2016 seguiré aportando mi opinión en este Diario independiente. Hablaré de política: nacional, autonómica y municipal. También de los partidos políticos y del mío, por supuesto. Siempre he intentado aportar soluciones a los problemas porque soy de las que pienso que quien no aporta soluciones, es parte del problema.

Nunca dejéis de luchar por aquello en lo que creéis, permitirme esta sugerencia. Yo la he llevado a gala y me siento muy orgullosa. Cuando uno tiene convicciones y principios llega, habla y convence. Tiempo al tiempo queridos amigos.

Os deseo unas Felices Fiestas y un Próspero 2016. Que todos podamos disfrutar de salud, que podamos vivir en armonía y en paz y que la vida os dé toda la felicidad que os merecéis.

Gracias por todo. Hasta el año que viene.

Yolanda Estrada