Yolanda Estrada

Pasión por mi familia, mi país, mi ciudad y la política.

La regeneración política es algo más que un concepto demagógico o un simple titular de prensa como cree Ciudadanos

La regeneración política es algo más que un concepto demagógico o un simple titular de prensa como cree Ciudadanos

Y algunos vuelven a hablar de regeneración política. Y digo “vuelven a hablar”, sin equivocarme. Porque hacer, decidir, ejecutar, eso lo han evitado. Lo evitan. Y prefieren seguir viendo “los toros desde la barrera”. Siguen buscando titulares. Y siguen alimentando esa demagogia que les situó en la política nacional y que puede que algún día vaya contra ellos mismos.  Tiempo al tiempo. Hablo de Ciudadanos.

Participo desde la Gestora del PP de Madrid en el Foro de Regeneración y Transparencia y os puedo asegurar que en el PP hay tanta preocupación por este tema como la pueden tener todos los españoles. Este Foro, incentivado desde la libertad y el respeto a los principios constitucionales ,tiene un objetivo: Proponer mejoras o cambios para que las decisiones de mi partido y sus cargos públicos y orgánicos sean más transparentes y recuperemos lo valores que otros tiraron a la basura. Pero no miramos a los demás. Nos miramos a nosotros y analizamos lo que no vale. Lo que ha salido mal. Y trabajamos para cambiarlo.

Por eso creo que es el momento de que hablemos de regeneración política. Dejemos de ondear una bandera o vender un titular. Analicemos los valores que Ciudadanos quiere recuperar. Porque la regeneración significa eso: Recuperar valores morales o sociales perdidos. Veamos.

1º.- Quieren recuperar el poder absoluto de la acusación. Limitando así el derecho de los políticos a defenderse, declarar y ejercer su función. Sin juicio. Sin pruebas. Sin nada. Una simple citación judicial debe acabar con los derechos del político/ciudadano.

Los de Ciudadanos no solo volvieron de Cádiz en 1812. Han retrocedido más de 500 años, al exigir “cabezas políticas” por el simple hecho de que alguien te acuse de la comisión de un delito. De corrupción, solamente. Otro tipo delictivo merece la cobertura de la presunción de inocencia. Pero la corrupción, no. ¡Bendita regeneración de valores!

No la comparto.

2º.- Fomentan la duda en relación a nuestro sistema de garantías. Nos hacen creer de la existencia de un modelo de sociedad más típico del narcotráfico que de la realidad social. Un poco al estilo de los neocomunistas de Podemos. ¿Por qué?

Porque gustan los seriales, amigos. Quieren que creamos que hay una panda de mafiosos o chorizos que tienen coaccionadas a las personas. Que tienen miedo. Pero no tienen pruebas de ello.

Muchas veces, la denuncia es simplemente falsa. Problema que se agrava cuando esa denuncia es anónima y es utilizada para judicializar la política. Y mucho más grave es cuando las denuncias parten de adversarios políticos con el único objetivo de “acabar políticamente” con el enemigo.

Señores: No fomentemos un país del chismorreo, el cotilleo, de las vendettas personales, políticas o profesionales, porque si hacemos eso, estaremos abocados a la “degeneración”. Por mucha palabra “regeneración” que pongamos en nuestra boca.

No lo comparto. Como lo plantean, no.

Y, 3º.- Quieren ser el modelo único de democracia en la vida política, porque “ellos lo valen”. Se permiten el lujo de señalar a otros partidos, sus cuestiones internas y sus problemas internos. Como referencia, que ellos son “únicos”. También quieren “imponer” por ley sus famosas, polémicas y cuestionadas primarias.  Y dicen sin tapujos que en el PP no se puede decidir porque no hay primarias (según Fernando Páramo).

Esta era la tercera pata que a este banco le faltaba para seguir enmascarando la realidad. Exigir o imponer modelos “únicos” o pensamientos “únicos” simple y llanamente me espanta. Es una actitud más propia de absolutistas/dictadores que de demócratas.

En el PP decidimos los afiliados y no se nos expulsa o se nos invita a marchar por pensar de manera diferente al líder. En Ciudadanos se hace. A las pruebas mediáticas me remito. En el partido de Albert Rivera se invita a marchar a aquellos que no piensan como él. Y no lo digo yo. Lo dicen ellos.

No lo comparto.

¿Esto es regeneración?

Dejemos de utilizar, insisto, una palabra que se basa en valores para mentir a la gente. Dejemos de usarla. Dejemos de hacer política con la palabra. Y hagámoslo con los hechos.

No corrompamos el fin último de la política por el minuto de gloria de tres egocéntricos. Sumemos en cada proyecto a las personas que de verdad crean en la recuperación de los valores, independientemente de su militancia política, y tiremos juntos de este fantástico proyecto llamado España.

Gracias.

 

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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