Yolanda Estrada Madrid

Diputada por el Partido Popular en la Asamblea de Madrid.

La Diada: En política, todo vale; o eso dicen y/o piensan algunos

La Diada: En política, todo vale; o eso dicen y/o piensan algunos

Siempre pensé que el “todo vale” se aplicaba al amor y a la guerra. Estaba totalmente equivocada. Algunos han convertido la política en ese campo de batalla en el que vale cualquier maniobra, cualquier manipulación, cualquier medio, cualquier astucia, para conseguir el fin pretendido.

Como diría Maquiavelo: “el fin justifica los medios”.

Algo parecido es lo que, en mi opinión, está sucediendo en Cataluña.

Mañana, día 11 de septiembre,  los catalanes deberían celebrar todos juntos el día de su comunidad. Como los murcianos lo hacen el día 9 de junio o el 2 de Mayo se celebra el día de la Comunidad de Madrid. Pero mañana no será un día comparable ni a estas celebraciones ni al resto de celebraciones de las comunidades españolas.

Lo significante no es la celebración, que también. Lo significante es que muchos catalanes se sienten excluidos de la misma. Lo curioso y destacable es el cambio “interesado” que los independentistas han hecho en relación a esta festividad en conmemoración a la Caída de Barcelona dentro del marco de la Guerra de Sucesión Española y de un conflicto entre fuerzas europeas. Eso es lo importante. Los independentistas usan la  Historia de forma absolutamente parcial y subjetiva y así cuentan otra historia. Y lo indignante es que, con esta manipulación, cambian nuestra historia. La historia de España. Y pretendan cambiar la historia de los catalanes.

A estos pocos hay que reconocerles que han conseguido que la mayoría no se sienta identificada con esta festividad y se vuelquen en otras, como el día de Sant Jordi, donde los independentistas, aún, no han hincado el diente y los catalanes siguen celebrando su tradición desde hace siglos.

El uso de nuestra historia y de la realidad y su manipulación en beneficio de esos pocos, perjudica a la mayoría, por desgracia. Estos gobiernos independentistas no solo no se conforman con manipular la historia, también manipulan los medios públicos con una finalidad absolutamente clara de “aleccionar a las masas”.

Esto tiene que terminar.

La libertad de millones de catalanes se ve coaccionada ante estos usos sectarios por parte de ese grupúsculo político o interesado que quiere transmitir la idea de que Cataluña debe ser independiente de España.

Muchos españoles estamos hartos de ese constante mensaje de los independentistas catalanes que ofenden y menosprecian al resto.

Cataluña es España. Hay muchos más catalanes que separatistas.

El problema no es fácil de resolver teniendo en cuenta que durante más de 30 años los catalanes se han visto obligados a estudiar y escuchar una historia manipulada que les ha llevado a ver a España como algo ajeno. Es intolerable.

En política cada uno elige el camino que considera oportuno. Unos deciden proponer soluciones que fortalecen el Estado de Derecho haciendo cumplir las decisiones del Tribunal Constitucional. Otros deciden alegar oportunismo político a decisiones necesarias porque lo que sí es, realmente, oportunista es decir que tomar decisiones para preservar la unidad de España es oportunista. Es evidente que lo único que buscan estos nuevos políticos que dan clases de moral al resto es un puñado de votos en las elecciones catalanas.

Yo diría que algunos pasan del “España nos roba” a “España nos mangonea a su antojo”. No lo dicen, pero quieren quedar bien con todos, por eso toman esa actitud. Quieren votos.

Creo que el gobierno catalán, las aspiraciones independentistas, secesionistas, merecen una respuesta contundente y clara.

No basta con desnudarse en una campaña para decir que uno es más limpio que nadie y que sea una cara agradable mediáticamente, no basta solo con decir y decir lo que todos queremos oír. No basta con aplaudir a unos y a otros dependiendo del lugar en el que se encuentre de nuestra geografía española. No basta decir: yo soy más español que nadie, o más catalán.

Hay que hacer. Y no es fácil.

Esa es la diferencia entre los demagogos que a todos los problemas ven soluciones fáciles y los políticos democráticos, serios y responsables.

Mañana debería ser un día festivo para todos los catalanes. Pero no será así. Aquellos que no piensan como los que quieren la independencia de Cataluña, no podrán manifestar su conmemoración a su tierra. La libertad se les ha limitado.

Recomponer esa libertad, reconocerles esa libertad, es una labor de todos. Si los partidos políticos democráticos empezaran a remar todos hacia el mismo lado, otro gallo nos cantaría. Pero, claro, algunos perderían muchos votos.

En definitiva, no todo vale en política, sobre todo cuando jugamos con la libertad de muchos españoles.

Los catalanes tienen derechos. Merecen un gobierno que se ocupe de los problemas reales de la gente. Que piense en todos y no solo en quienes quieren romper, dividir y separar.

Mañana debería ser un día festivo para todos los catalanes, pero, desgraciadamente, para muchos no lo será.

Gracias.

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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