Yolanda Estrada Madrid

Candidata por el Partido Popular a la Asamblea de Madrid.

Entre un líder carismático o un proyecto positivo para los españoles (Primarias II)

Entre un líder carismático o un proyecto positivo para los españoles (Primarias II)

Y como dije en el anterior artículo, continúo con el proceso de las primarias.

Partiendo del hecho de que este proceso tanto en el PSOE como en CIUDADANOS es una simple apariencia. Confirmado que no facilita la participación de sus militantes y contrastado que en el PP es más fácil ser candidato a Presidente que en estos dos partidos. Vayamos al fondo.

El sistema de primarias puede ser desarrollado de varias maneras. Cerradas, abiertas, semicerradas, globales… Lo habitual es que estemos hablando de primarias cerradas donde participen solo los militantes de cada partido político.

Pues bien. No estoy en contra de estos procesos. Y lo digo claramente. No estoy en contra de las primarias. Estoy a favor de que este sistema de elección contribuya a mejorar la participación de los militantes y la democracia interna de mi partido. Sin embargo, una cosa es el uso de este sistema en determinadas circunstancias y para determinados cargos y otra utilizarla como sistema de selección de todos los candidatos.

El Partido Popular elige a sus cargos orgánicos locales y de distrito mediante este procedimiento. No se llama primarias. Se llama asamblea. Pero es lo mismo. Un afiliado, un voto. Por lo tanto, no es ninguna novedad para mi partido. Además el Partido Popular elige a compromisarios de entre todos los afiliados (800.000) para que éstos elijan al Presidente Regional o Nacional. ¿Se podría imaginar alguien el coste de un congreso con 800.000 personas?. Es tan absurdo como pretender que todos los españoles votemos cada ley que se aprueba. Las leyes se aprueban con el voto de los diputados y senadores, es decir, de aquellos que nos representan. A eso se le llama democracia representativa. Y es efectiva y garantista. Y no se cuestiona. Pero sí cuestionamos cómo son los procesos internos del PP. Vaya incongruencia.

Otra cosa muy diferente es la elección de candidatos para encabezar una candidatura o formar parte de ella. Aquí difiero bastante de los argumentos de aquellos que “aparentemente” defienden el proceso de primarias para los demás, no para ellos. Y me explico.

Yo creo que los partidos políticos deben representar proyectos. Ideas. Propuestas. Los partidos deben ofrecernos a los ciudadanos formas de gestión y acciones de gobierno palpables. Los partidos deben ser el tronco que permanezca aunque las personas cambien. Esta idea de proyecto es contraria a la idea personalista de “líder” que se equipara con las primarias propuestas por PSOE y CIUDADANOS.

Hay muchos políticos que han pensado que ellos son los que están por encima de unas siglas. Le pasó a Rosa Díez (UPyD) y su ciclo hoy ha terminado. Hay primarias en UPyD. Hubo liderazgo. No había proyecto. Rosa Díez llegó a pensar que su nombre estaba por encima del proyecto socialista del PSOE y se marchó de su partido y fundó UPyD. Al principio, aparentemente, acertó. Diez años después todos sabemos que no va a quedar nada de UPyD ni de Rosa Díez.

Cuando una persona se siente el “rey del mambo”, léase Albert Rivera. Su soberbia y prepotencia le impide contar con los demás. No hay proyecto. Cambian constantemente de opinión. Sus cargos públicos no tienen capacidad de cerrar ningún acuerdo sin la conformidad de Barcelona. En Madrid ya ha habido alguna dimisión por ese motivo, aunque por escrito puso “motivos personales”. ¿Dónde está esa libertad de pactos por la gobernabilidad y el interés común? No existe. Sólo existe el próximo book de fotos y la próxima entrevista.

Yo no quiero líderes mundiales sin proyecto. Yo no quiero un futuro hecho de “ocurrencias televisivas”. Apuesto por un proyecto firme, elaborado desde la experiencia, desde la investigación, desde los errores, desde los aciertos. Lo positivo en la sociedad que avanza es tener proyectos que unan a muchas personas. Y que ese proyecto pueda defenderlo cualquiera que crea en él y pueda hacerlo contando con el apoyo de la militancia de su partido y no sólo con los medios de comunicación.

No todo vale. No vale reducirlo todo a la forma. Hay que ir al fondo. Y rascar. Y cuando una rasca y no encuentra más que “show” se pregunta si de verdad nos toman en serio a los españoles.

Sea como fuere, este debate sobre las primarias no es nuevo. Recuerdo en 1997 cómo el PSOE nos quería imponer este sistema al PP. En aquella ocasión dije públicamente que no entendía muy bien cuál era la pretensión de nuestros adversarios políticos; quizás, subsanarse ellos de sus profundas heridas, que las tenían. Pues no sé si lo hicieron, pero volvieron a equivocarse y si no que le pregunten a Josep Borrell.

Entonces y ahora manifesté mi profundo respeto por el sistema de elección libremente elegido por los militantes de cualquier partido político, y solo pido el mismo respeto para el PP.

Es cierto que hay que cosas que mejorar, pero las primarias no son la solución a los problemas. Las listas electorales se deberían configurar teniendo en cuenta no sólo liderazgos, también representatividad, territorialidad, honestidad, defensa del proyecto común, capacidad, mérito….etc, etc. Pero este es otro tema y otra reflexión.

Gracias.

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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