Yolanda Estrada

Pasión por mi familia, mi país, mi ciudad y la política.

Entre la Ley del Embudo que los medios aplican al máster de Cifuentes y a los mil millones de euros de los EREs andaluces, la pérdida del Ayuntamiento de Pozuelo de un funcionario ejemplar: Virgilio Minguito

Entre la Ley del Embudo que los medios aplican al máster de Cifuentes y a los mil millones de euros de los EREs andaluces, la pérdida del Ayuntamiento de Pozuelo de un funcionario ejemplar: Virgilio Minguito

Esta semana hablaré de Pozuelo. Porque me apetece. Y porque estoy un poco cansada de que nos manipulen y nos dirijan hacia los temas que interesan a unos pocos. Y así tapamos lo que debería interesarnos a la mayoría.

El mayor desfalco público de la historia Española, el mayor caso de corrupción política se está juzgando en Andalucía pero todo se ha silenciado por el debate de un master. O un no master. Un debate sobre un CV. Un debate que está tapando aquello que interesa. Porque, amigos, al fin y al cabo. Cristina Cifuentes pagó de su bolsillo el cuestionado Máster. Lo pagó ella. En Andalucía se sientan políticos socialistas con la complicidad del partido de Albert Rivera, con su silencio. Ciudadanos. Y aquí hablamos de casi MIL MILLONES DE EUROS. Dinero de los españoles, de los andaluces. Para desempleados. Para la formación. Que no sabemos dónde están. Quizá y digo quizá, en el bolsillo de alguno de estos presuntos CORRUPTOS sentados hoy en el banquillo. Y silenciados por una gran parte mediática. Y, reitero, con la complicidad de Ciudadanos en ese silencio.

Eso si. Como diría un ya difunto Catedrático de Derecho Romano de Murcia, que jamás tuve la suerte de que me diera clase: “Un poco de alfalfa para este estudiante”. Hasta que un joven respondió, “Y para mi, una Coca-cola”.

Pues eso, amigos. Seamos como ese estudiante. Que no nos traten como borregos. Y veamos qué hay detrás de todo este revuelo “mediático” y político.

Que conste que yo exijo la verdad. Transparencia. Responsabilidad. Y, sobre todo exijo, ejemplaridad en los cargos de mi partido.

Que los demás lo hagan, está mal. Parece que no se salva ni un partido político. Desde Ciudadanos, PSOE, PODEMOS…todos tienen políticos en activo que han “inflado su CV” e, incluso, algunos se han inventado licenciaturas que no poseen. Lo cual estaríamos ante un posible delito de intrusismo, ¿no creéis? Pero, vamos, eso no importa. Demos caña al PP. Ley del embudo.

Y si, a mi si me importa. Y mucho, Que algún cargo que represente las siglas del Partido Popular mienta u oculte algo relevante. Es causa de dimisión, sin ninguna duda. Sea en Madrid, Murcia, Cataluña o Pozuelo de Alarcón. Me da igual. Pero, creo sinceramente, que este no es el caso.

El tema de Cifuentes, ya no da más de si. Esperaremos a la moción de censura. Quienes la creemos, seremos tachados de inocentes. Y quienes no la crean, y sean de mi partido, negarán que no la creen públicamente. Algunos para asegurar su poltrona. Así es la política de advenedizos y supervivientes. Menos mal que hay políticos como Mariano Rajoy que su balanza siempre se inclina por el sentido común. El interés de todos los madrileños.

Pero como os decía, hoy quiero hablar de Pozuelo de Alarcón. De alguien que ha dedicado muchísimos años de su vida al Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón y los vecinos. Y se marcha a un gran puesto en la Comunidad de Madrid.

Un hombre cuyo CV nunca ha sido dudoso. Y, quizá, un funcionario que algunos políticos no han tratado bien o no han sabido valorar. No sé si por falta de conocimiento del propio político o porque no interesaba. La realidad es la que es. Desde la Comunidad de Madrid, han decidido apostar por él. Y yo, desde mi Rincón de Libertad, quiero darle mi más sincera enhorabuena.

Virgilio Martínez Minguito.

En febrero del año 2001, hace ya unos cuantos, empecé a trabajar en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón. Tuve la inmensa suerte de hacerlo a su lado. Con Virgilio aprendí muchísimas cuestiones jurídicas vinculadas al urbanismo. Nos empapamos aquel agosto de 2001 la firma completa del actual PGOU. Visé a visé. Página a página.

Recuerdo cómo siempre ha estado al lado de todos sus compañeros. Funcionarios. Políticos. Trabajadores. Eventuales. Virgilio es así. Compañero de sus compañeros. Y un técnico altamente cualificado.

De mis años en el Ayuntamiento me llevé muy buenos recuerdos de muchos técnicos. Y Virgilio es uno de ellos.

A veces los políticos no actúan en justicia y a veces esa injusticia hace que otro político más avispado y listo (envidia pura) decida llevarse a uno de nuestros mejores técnicos.

Después de tantos años, os reconozco que no sé de qué cuerda es. Cuerda política. Pero es que nunca me importó ni nunca me importará. Lo único que un político debería valorar de un técnico es que siempre reme a favor del municipio. Siempre resuelva problemas, en vez de crearlos. Y siempre sea honesto con la ley, con los vecinos y con sus compañeros.

Lamenté hace muchos años que no fuera nombrado Director General de la Asesoría Jurídica. Se lo merecía. Y se marchó. Hoy desconozco los motivos, pero es obvio que su nombramiento le habrá llenado “de orgullo y satisfacción”. A él y a todos los que le apreciamos profesional y personalmente.

Mucha suerte, Virgilio, en tu nuevo puesto. Pozuelo de Alarcón se queda, una vez más, un poquito más cojo. Siempre has sido una referencia para todos y pronto lo serás en la Comunidad de Madrid.

SUERTE COMPAÑERO!!

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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