Yolanda Estrada Madrid

Candidata por el Partido Popular a la Asamblea de Madrid.

A modo de crónica de un acto precioso en homenaje a Diana Quer, que ya tiene su espacio propio en Pozuelo, y que nos sirvió para reflexionar sobre la muerte y la Prisión Permanente Revisable

A modo de crónica de un acto precioso en homenaje a Diana Quer, que ya tiene su espacio propio en Pozuelo, y que nos sirvió para reflexionar sobre la muerte y la Prisión Permanente Revisable

La pérdida de una hija debe ser lo más cruel y antinatural que unos padres pueden sufrir. Y lo digo como madre. Pero si a esa pérdida le sumamos que es por violencia, por un acto de vileza, de cobardía (no por una enfermedad o un accidente) es todo mucho peor. Debe ser todo mucho peor.

Ayer miércoles quise acompañar a la familia de Diana Quer en un acto merecido, bonito y discreto en Pozuelo. Un pequeño parque de la villa recibe su nombre junto a la calle San Juan de la Cruz. Un escultura preciosa que nos recuerda la imagen de esa joven a la que un cruel asesino le arrebató la vida con tan solo 18 años.

Ayer fui testigo, como otros tantos vecinos, de cómo la familia, destrozada aún, tiene la valentía de seguir luchando para que no haya “ni una víctima más”.

Amigos, que la muerte de Diana sirva para algo.

Los pelos de punta. La ejemplaridad, el agradecimiento. El respeto. Todo en una familia rota. La Guardia Civil, quien fue su Director General durante el triste acontecimiento y su investigación. Un hombre recto y honesto que sabe lo que pasó la familia de Diana: Arsenio Fernández de Mesa.

Nuestro querido Don Jesús. Quienes pudimos acudir al funeral de Diana en la Iglesia de Caná, sabemos el apoyo de todos los vecinos y amigos a esta familia por parte de la parroquia.

Hubo políticos. Andrea Levy, Alfonso Serrano, Juan Carlos Vera. Todos unidos en el mismo dolor.

Y, cómo no, los representantes en nuestro Ayuntamiento. Concejales del equipo de Gobierno y del resto de Grupos Municipales con la Alcaldesa  Susana Pérez Quislant, a la cabeza.

Silencio. Música. Aplausos.

Palabras que a veces nos deberían hacer reflexionar sobre lo que importa. Y lo que importa es vivir.

Vivir en libertad. Sin amenazas. Sin miedo. Vivir en paz.

Y viviendo así y desde la tranquilidad que nos debe dar nuestra conciencia tranquila, exigir que aquellos querompen nuestras normas de convivencia, asesinan a nuestros hijos y nos arrebatan lo que más queremos (o se lo arrebatan a otras familias) sufran una condena sin excusas.

Por ellos. Por las víctimas. Prisión Permanente Revisable.

Juan Carlos Quer dijo que esa petición que hemos firmado ya más de 3,5 millones de personas, no puede ser solo la imagen de una foto. Y yo estoy con él.

Hay que defender lo que Pablo Casado dijo ayer en Cádiz. Hay que evitar que se derogue la ley que permite que se aplique esta sanción penal. Es más, el PP propone ampliarla a supuestos en los que el asesino no revela dónde está el cuerpo de la víctima.

Todos sabemos que la mayoría de “centristas e izquierdas”, políticos de nuestro país luchan por derogarla. Desde la izquierda más radical, PODEMOS, pasando por el PSOE y llegando, incluso a Ciudadanos, la izquierda más moderada o centrada.

Todos quieren derogarla porque la reinserción del reo, o sea, del asesino es una de las finalidades de nuestra Constitución. Bien. Así es. Y como es así, por eso la prisión permanente debe ser revisable.

Y yo les pregunto. ¿quién devolverá la vida a Diana? ¿Quién resarcirá el daño a su familia? Y la maldad y crueldad de no decir dónde estaba el cuerpo, ¿eso no es canallesco?

En la vida, y en política más, hay que hablar claro. Sobre todo para aquellos que no defienden valores ni principios.

Menos fotos y más acción. Menos titulares y más propuestas. Menos frases enlatadas y más corazón.

Ayer, Diana estaba con nosotros. Ayer sentimos el espíritu de una joven que tenía sueños, ilusiones. Que quería vivir. Una joven vecina de Pozuelo que jamás aspiró a tener un parque a su nombre o una calle o una escultura y, sin embargo, una joven que nos ha dado una lección de vida a todos.

Que este sentimiento nos siga uniendo a aquellos que nos gusta la política para hacer el bien. Como un servicio a los demás. Un sentimiento que significa, como dijo Juan Carlos, su padre. “Ni una víctima más”.

Gracias.

Yolanda Estrada

Yolanda Estrada Madrid

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